Que ha llorado la muerte de M durante el final de una primavera, la última. Y también durante el tiempo eterno que ha durado el verano. Y que ahora, a principios de otoño, ha entendido que una parte de ella se sentirá sola el resto de su vida.
L, a quien M siempre hizo sentir una niña bonita.
Por fin el final de todo; el comienzo del verano. Llevo esperando este día todo el año, y ahora que ha llegado, tengo miedo. Sí, miedo de que los recuerdos del verano pasado inunden mi mente. Miedo a pensar que una vez le tuve y ya no está. Miedo; a quererle otra vez. O, por lo menos eso es lo que yo pensaba cuando terminé las clases. Pero, todo da muchas vueltas. Lo que tenía claro es que ese sería un buen verano; el mejor de toda mi vida.

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Un rayo de sol :)